Canguritos

Descubriendo el mundo a través de los sentidos

Una edad única de expectativa, curiosidad y asombro; los niños y las niñas proyectan su cuerpo, su pensamiento y emoción sobre las cosas; entran en un espacio que les ofrece las posibilidades de descubrir el mundo (ambiente, materiales y la relación con la maestra) para construir una imagen propia de posibles que se graban en su identidad como tesoros del ser y vivir.

Tulia y Pilar

Espacios para el movimiento, el juego y la exploración

Son espacios cálidos, suaves y armónicos, conectados con la naturaleza

abiertos, con pocos muebles rígidos que permiten el movimiento y la exploración; recursos al alcance diseñados y elegidos para su edad para siempre procurando generar el encuentro con el espacio, los otros y los materiales.

Proceso de acogimiento e Independencia

un nuevo espacio, un nuevo desafío

Todo niño y niña que sale por primera vez de su casa a un entorno social como el del Jardín, se siente inseguro, inquieto y prevenido. Entender que este nuevo espacio también es suyo, es una idea que se construye con el tiempo. Tiene que construirse un espacio propio de acción, de seguridad, una relación con otros adultos, con el espacio y los otros niños y niñas.

Yo, los otros y las situaciones:

construyendo los lazos sociales

El Jardín dispone una serie de experiencias que brindan seguridad y participación en este nuevo espacio de vida, con el tiempo se van proyectando, conociendo e identificándose como seres activos en ellos mismos, en los otros y en las situaciones.

La naturaleza:

el punto de partida de su mundo

La naturaleza es una potente fuente de asombro, curiosidad e interacción; los niños y niñas muy pronto reconocen en ella un vínculo, una mina de posibilidades para entender el mundo, crear empatía y reconocer su lugar, su rol de participación y su conexión con los secretos que esta guarda para ellos.

figura

La expresión, la comunicación y los sentimientos

El importante papel de los lenguajes simbólicos y expresivos, la determinación de los niños y las niñas para usar estos como elemento de comunicación, expresión y conexión entre su mundo interno y la realidad. El poder de la evocación a través de materiales, juegos y evocaciones simbólicas puestas al servicio de su pensamiento: sus cien lenguajes.

Un mundo Polisensorial:

En esa investigación del mundo, los niños y niñas entran en un dialogo permanente con los materiales, todos los objetos son proyecciones para comenzar a relacionar, leer y construir el sentido de las cosas en el uso de la evocación simbólica, un paso profundo para la comprensión y uso de sus cien lenguajes.